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I N T O L E R A N C I A
"El que esté libre de culpa, que arroje la primera piedra."—Jesús
El día
Martes, 11 de Septiembre. el mismo día en que se derrumbaron las dos torres del World Trade Center de la ciudad de New York, por causa de un ataque
terrorista, se difundió un mensaje a través del internet, en el cual se hizo esta
pregunta: "Es Mahoma el provocador de estos crímenes? No podemos detener a
alguien, incluyéndonos a nosotros mismos, de ser intolerantes o fanáticos, si la inclinación está allí, pero sí podemos parar de hacer comentarios ofensivos e irreflexivos que puedan ofender a nuestros semejantes cuando realmente no es esa la intención.
Hemos encontrado que la manera de hacer esto es pensando acerca de alguien que
conocemos, que respetamos y que nos gusta y que pertenece a un grupo
minoritario—religioso, racial, sexual, nacional o cualquiera
otro—e imaginémosnos a nosotros mismos haciendo tales comenarios a esa persona. Estamos casi seguros que cada uno de nosotros está
familiarizado, por lo menos con una persona que representa una minoría y que debiera erigirse como un paradigma de su grupo en nuestras
mentes. Porque, obviamente, si una persona del grupo es acreedora a nuestro afecto o a nuestro
respeto, todo el grupo tiene el potencial para ello—así como todo grupo tiene un potencial para lo
peor.
Es costumbre y usualmente nos agrada hacer chistes o
bromas, en los cuales recalcamos los defectos o las costumbres que no compartimos con algunas minorías, porque el humor es la manera
"respetable" de cubrir nuestra hostilidad, o nuestro sentido de superioridad hacia los
otros. El problema es que nos olvidamos que aquellos defectos que más vemos en nuestros
semejantes, casi siempre son los defectos que hacen parte de nuestra personalidad y que cuando se presenta la oportunidad tratamos de
ocultar.
Por muchos años hemos tenido la buena fortuna de tratar con personas de diferentes
nacionalidades, de diferentes razas, de diferentes
religiones, de diferentes culturas, de diferentes niveles de educación y en todas las oportunidades que la vida nos ha brindado para compartir con
ellas, hemos aprendido lecciones inmensas de generosidad, de
inteligencia, de fraternidad universal, de amor por sus
semejantes, de responsabilidad, de participación, de
convivencia, a pesar de que nos ha tocado vivir en una cultura que hace más énfasis en los valores
materiales, en la posesión de dinero, en las castas
sociales, en la discriminación racial, en las influencias políticas y
religiosas, que en los valores humanos del espíritu.
La intolerancia brota casi por completo del miedo, y el miedo viene por mucho tiempo de la
ignorancia. Es lo que podemos apreciar en el significado de la pregunta que aparece en el mensaje al cual me refiero al principio de esta reflexión.
Sugerir que Mahoma, Jesús, Buda, Zoroastro, Brama o cualquiera de los Grandes Maestros de la humanidad puede ser causante de la tragedia que actualmente
vivimos, es desconocer por completo el mensaje de amor, de comprensión, de
tolerancia, de convivencia, de perdón y de misericorida que ellos
predicaron. No podemos permitir que nuestra intolerancia, nuestros
prejuicios, nuestro fanatismo religiosos, o nuestra ignorancia nos lleven a cometer semejante injusticia con nuestro hermanos en cualquier lugar de la Tierra. Si de verdad creemos en
Dios, no podemos olvidar que Él nos creo a su imagen y semejanza y que además del privilegio enorme de la vida nos concedió esta Tierra para
amar, para convivir, para compartir y para ser felices. Que sólo el
amor, la comprensión y la tolerancia nos ayudarán a superar estos momentos de dificultad y de prueba para todos los que tenemos la incomparable fortuna de
vivir.
"No olvidemos que la tierra es la patria de todos."
Tengamos siempre presente que sólo con el amor, la comprensión y la tolerancia se puede construír un mundo
mejor; que el odio y la venganzan no construyen. Que el poder de la razón es mucho más fuerte que el poder de la
fuerza. En espíritu y corazón siempre con vosotros,
Autor: Solimán
@ 2001 Derechos Reservados
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